Quiero ser Socio

Artículos

  • Sexualidad | Sexo y salud

    Acto sexual masculino

    Estímulo neuronal para llevar a cabo el acto sexual masculino.

La fuente más importante de impulsos para iniciar el acto sexual masculino es el glande del pene, que contiene un sistema sensitivo de órganos terminales muy organizados, transmisores hacia el sistema nervioso central de una modalidad muy especial de sensación llamada sensación sexual. La acción de masaje sobre el glande en el curso del coito estimula los órganos terminales sensitivos, y las sensaciones sexuales, a su vez, siguen por los nervios pudendos, de ahí a través del plexo sacro hacia la porción sacra de la médula espinal, y, finalmente, subiendo por la médula a zonas indefinidas del cerebro. Pueden penetrar también impulsos en la médula espinal procedentes de zonas vecinas del pene para ayudar a estimular el acto sexual. Por ejemplo, al ser estimulados, epitelio anal, escroto, estructuras perineales en general, todos mandan impulsos a la médula, que se suman a la excitación sexual. Las sensaciones sexuales pueden incluso originarse en estructuras internas como zonas irritadas de uretra, vejiga, próstata, vesículas seminales, testículos y conductos diferentes. De hecho, una de las causas del "impulso sexual" probablemente sea la repleción excesiva de los órganos sexuales con secreción. La infección e inflamación de estos órganos sexuales a veces puede causar un deseo sexual casi continuo, y las drogas "afrodisíacas" como las cantártidas, aumentan el deseo sexual irritando la mucosa vesical y uretral.

Elemento psíquico de la estimulación sexual masculina

Estímulos psíquicos adecuados pueden aumentar considerablemente la capacidad de una persona de llevar a cabo el acto sexual. Simples pensamientos sexuales, o incluso sueños en los cuales se está efectuando el coito, pueden hacer que se produzca el acto sexual masculino y termine en eyaculación. De hecho, las emisiones nocturnas durante los sueños se producen en muchos varones en diversas etapas de su vida sexual, especialmente en la adolescencia.

Integración del acto sexual masculino en la médula espinal.

Aunque generalmente intervienen factores psíquicos desempeñando papel muy importante en el acto sexual masculino, y de hecho pueden iniciarlo, probablemente el cerebro no sea necesario para llevarlo a cabo, pues una estimulación genital adecuada puede causar eyaculación en los animales, y a veces en el hombre, después que han sufrido la sección de la médula espinal por encima de la región lumbar. El acto sexual masculino resulta, pues, de mecanismos reflejos integrados en médula espinal y lumbar, que pueden iniciarse por estimulación psíquica o por estimulación sexual verdadera.

Etapas del acto sexual masculino

Erección:
La erección es el primer efecto de la estimulación sexual masculina; el grado de erección es proporcional al grado de estimulación, tanto física como psíquica.

La erección es producida por impulsos parasimpáticos, que siguen por los nervios erectores desde la porción sacra de la médula espinal al pene. Estos impulsos parasimpáticos dilatan las arterias del pene, y probablemente al mismo tiempo constriñen las venas, permitiendo que la sangre arterial circule a presión elevada hacia el tejido eréctil del pene. El tejido eréctil es simplemente un conjunto de voluminosos sinusoides venosos cavernosos, que normalmente se hallan bastantes vacíos, pero pueden dilatarse enormemente cuando la sangre arterial penetra en ellos a presión, pues hay oclusión parcial del retorno venoso. Los cuerpos eréctiles también están rodeados de cubiertas fibrosas muy resistentes; por tanto, la presión elevada dentro de los sinusoides hace que se dilate el tejido eréctil al punto que el pene se endurece y se alarga.

Lubricación: Durante la estimulación sexual, los impulsos parasimpáticos, además de provocar la erección, estimulan la secreción de moco por las glándulas de Littré y las glándulas bulbouretrales. Este moco sigue por la uretra durante el coito para ayudar a la lubricación. Sin embargo, la mayor parte de la lubricación en el coito la proporcionan los órganos sexuales femeninos más que los masculinos. Sin buena lubricación, el acto sexual masculino raramente tiene éxito, porque el coito no lubricado produce impulsos dolorosos que inhiben las sensaciones sexuales en lugar de estimularlas.

Emisión y eyaculación: Costituyen la culminación del acto sexual masculino. Cuando el estímulo sexual resulta extraordinariamente intenso, los centros reflejos de la médula empiezan a mandar impulsos simpáticos que abandonan la médula en L-1 y L-2 y pasan a los órganos genitales siguiendo el plexo hipogástrico para causar eyaculación.

Se cree que la emisión empieza con la contracción del epidídimo, el conducto deferente y la ampolla, provocando la expulsión de espermatozoides hacia la uretra. Luego, contracciones de las vesículas seminales y de la capa muscular de la próstata expelen el líquido seminal y el líquido prostático, impulsando los espermatozoos en dirección anterógrada. Todos estos líquidos se mezclan con el moco ya secretado por las glándulas bulbouretrales para formar el esperma. El proceso hasta este momento se llama de emisión.

El llenado de la uretra desencadena luego las señales que son transmitidas por los nervios pudendos a las regiones sacras de la médula. A su vez, hay impulsos nerviosos rítmicos que se mandan desde la médula a los músculos esqueléticos que rodean la base del tejido eréctil, originando aumentos de presión a este nivel de tipo rítmico, a modo de ondas, que "exprimen" el esperma desde la uretra al exterior. Este es el proceso de eyaculación.

volver

Newsletter

Ingresá tu nombre, e-mail y recibí periódicamente las últimas novedades.

Buzón de Sugerencias

Dejanos tu comentario.
Te responderemos a la brevedad.

© Copyright 2014 www.vitalite.com.ar - Todos los derechos reservados.
Desarrollado por OSMOSIS